Cree ofertas: Sin miedo, se trata sólo de ofrecer valor

Con la estrategia adecuada, las ofertas y paquetes benefician al hotel. No se trata de rebajar. Bien aplicadas, con todos sus elementos, atraen nueva demanda sin dañar el precio medio. El secreto es que sean creíbles.

Los hoteles con ofertas atraen más miradas. Actúan como una señal luminosa y despiertan curiosidad. La minoría de hoteles en España que publican ofertas se benefician de esa atención. Mientras sigan en minoría, continuarán recibiendo más reservas que los demás.

A largo plazo, conviene basar una estrategia de ventas en algo más que precios bajos. La política de ofertas que le proponemos le servirá para enganchar más clientes, pero una vez lleguen a su hotel, depende de usted convertirlos en clientes repetitivos.

No se preocupe: Nuestra propuesta de ofertas no hará disminuir su precio medio. No estamos diciéndole que baje precios con ofertas: A lo que le animamos es a ampliar el abanico de posibilidades que ofrece a sus clientes a la hora de elegir tarifas. Algunas serán ofertas, otras no. Lo que ceda en unas lo repercutirá en otras. Le proponemos una completa estructura de tarifas que podrá aplicar en todas las fechas, no solamente en temporada baja o días flojos.

Cualquier categoría de hotel puede generar ofertas con éxito. No es una cuestión de precio, sino de crear valor: a cualquier nivel. Si usted consigue demostrar ese valor, obtendrá clientes satisfechos con su compra, ya sea a 50€ o a 600€ la habitación. Hay mercado potencial para todos los bolsillos.

Es fácil crear un sistema de ofertas efectivas. Basta tener en cuenta algunas consideraciones diseñando correctamente los elementos que la componen:

11.- Precio de referencia: Es el precio normal, sin oferta. Tenga en cuenta lo siguiente:

  • Los usuarios lo utilizarán para juzgar su hotel…“Un hotel barato probablemente es de poca calidad””Un hotel caro probablemente es bueno. Si además tiene una oferta se convierte en una oportunidad”. Conclusión: El precio de referencia define su hotel. Manténgalo relativamente alto. Sólo una vez que los clientes se hayan alojado valorarán si la relación calidad-precio se correspondía con la realidad o no. Hasta ese momento juzgarán su hotel por la tarifa de referencia.
  • Para darle credibilidad, convierta el precio de referencia en una opción que se puede reservar realmente.
  • …Y si quiere actuar como las cadenas líderes y como las líneas aéreas, defina el precio de referencia por lo que tiene de positivo. Llámelo por ejemplo “Tarifa Flexible”, en lugar de Tarifa Rack ― Lo habrá convertido en una alternativa real, incluso atractiva.
  • El precio de referencia no tiene por qué ser fijo. Lo importante es que, en cada momento, su relación con otras tarifas sea la lógica dentro de la estructura de precios que usted decida.
  • Aumente el precio de referencia cuando le haya dado atractivo suficiente y cuando haya diseñado alternativas en forma de ofertas. Compensará lo que ha rebajado en ofertas y su precio medio no se verá afectado.

Antes:

Después:

2.- Comparación: Por un lado el precio de referencia; por otro el de oferta. Por ejemplo, los descuentos en forma de porcentaje funcionan bien porque son una comparación. Sin comparación, la oferta perdería consistencia.

3.- Ofertas y paquetes propiamente dichos. Es el segundo elemento de la comparación y la parte más difícil: A la hora de decidir qué ofertas lanzar necesitará conocer bien su mercado para definir verdaderos productos que sean de interés.

El diseño de los tipos de habitación a la venta y las ofertas adecuadas supone una decisión de marketing que todo hotel debe tomar. Lamentablemente, la mayoría de establecimientos en España todavía se limitan a vender sus tipos de habitación reales y no proponen ofertas ni paquetes, perdiendo la oportunidad de sugerir. Al ofrecer propuestas está explicando al mundo el tipo de experiencia que se puede vivir en su hotel y que, para el cliente actual, va más allá del número de camas que puede reservar.

Restricciones, limitaciones y segmentaciones: Son las herramientas para la confección de ofertas.

  • No tenga miedo a las limitaciones: los usuarios las aceptan bien si entienden el intercambio con el hotel. La limitación da credibilidad y por tanto atractivo. La lógica general es: Cuanto más compromiso y restricciones exija, precio más bajo. Cuanta más flexibilidad y ventajas, precio más alto. Es el modelo de las líneas aéreas y los usuarios ya lo conocen. No tendrá problema para que lo acepten.
  • Existen multitud de condiciones que se pueden usar para crear restricciones. La mayoría de hoteleros no son conscientes todavía de que existen y se pueden usar. Explórelas y cree combinaciones. La más conocida es las fechas de estancia (temporadas, fin de semana, etc.). Otras posibles variables son: por antelación, por forma de pago, por volumen de habitaciones, por duración de la estancia, por condiciones de anulación… El mes que viene analizaremos muchos ejemplos para ofrecerle ideas.
  • Redacte las restricciones en sentido positivo. Destaque lo que tienen de oportunidad, más que lo que comprometen o limitan.
  • Más vale 3 ofertas muy restringidas (por ejemplo accesible para el 20% de sus clientes cada una), que una oferta accesible para el 60%. Cuánto más pequeño sean los nichos en que se especialice, menos competencia encontrará.
  • Segmentación: A diferencia de las ofertas por condiciones de la reserva, la segmentación por tipología de clientes consiste en la división de sus clientes en categorías. Tienen diferentes necesidades, actúan de maneras distintas y están dispuestos a pagar cantidades distintas. Si quiere llegar al máximo número de grupos debe ofrecerles productos y condiciones diferentes.
  • Además, la segmentación de clientes tiene otra ventaja: Los productos específicos son más atractivos que los generales. A los usuarios les gusta sentirse reconocidos por alguna especificidad en sus características personales. Por ejemplo, los paquetes románticos suelen funcionar bien aunque sólo ofrezcan una botella de cava y una cama de matrimonio. La botella de cava es casi simbólica en términos de coste. Lo importante es el mensaje que lanza el hotel al proclamar que está preparado para recibir parejas y tiene algo pensado para ellas. Un “paquete” así atrae demanda, como demuestra el hecho que el paquete romántico genera el 25% de las reservas de algunos hoteles.

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Hablan de su hotel en internet

El tradicional boca a boca entre sus clientes se ha trasladado a internet con efectos revolucionarios. Afloran las webs en que los usuarios puntúan y comentan sus experiencias en hoteles. Guste o no a los hoteleros, el impacto en el sector es demasiado grande como para ignorarlo… y no se trata de una moda: El fenoméno no ha hecho más que empezar. Es hora de que sepa todo sobre el tema…

“Compartía el baño con una cucaracha enorme”. Así cuenta un usuario de TripAdvisor.com su experiencia en un hotel de tres estrellas de Barcelona. Muchas personas en busca de información sobre ese hotel leerán el comentario. ¿Cómo cree que reaccionarán?

Según todos los estudios, el boca a boca es uno de los recursos de información más útiles para los consumidores. Es percibido como la fuente de más confianza. No proviene del anunciante y está basado en una experiencia real, lo que lo convierte en muy atractivo.

Si usted ofrece un buen servicio sabrá que muchos de sus clientes duermen en su hotel porque alguien se lo recomendó. Los clientes satisfechos siempre han sido una fantástica forma de promoción para un hotel. Al volver a casa lo recomiendan a amigos y familiares con mucha probabilidad de convertirlos en nuevos clientes.

INTERNET REVOLUCIONA EL BOCA A BOCA

Antes de internet, el boca a boca se transmitía oralmente y de forma privada. Ahora internet ha dado voz a los consumidores y el impacto llega a todo el mundo… o a todo el que le interese.

Cada vez más, los usuarios, sobretodo norteamericanos, puntúan, critican y comentan entre ellos todo tipo de marcas o productos en webs como planetfeedback.com, complaints.com o consumer-revenge.com. No piense que se trata de algo todavía lejano a la realidad de su hotel o a las costumbres del mercado español. Los españoles también se están incorporando a esta tendencia.

Ha surgido un término de marketing para designar este tipo de información controlada por los consumidores: CGM (Consumer Generated Media). Incluye foros, chats, webs de comentarios pero también webs personales y blogs.

El número e influencia de estos sitios crece, y con ellos la atención que les prestan los buscadores de internet a la hora de mostrar resultados de búsqueda de cualquier información básica sobre un hotel.

De la misma manera que el sector turístico ha sido líder en la venta por internet, también está siendo el primero en verse afectado por esta otra gran revolución en el mercado: El hotelero está perdiendo el control de lo que se sabe y se muestra de su hotel. Hay que replantear el marketing tradicional. El consumidor es más creible que el anunciante y además ahora es quien tiene el altavoz en sus manos.

SU COMPETITIVIDAD ESTÁ EN JUEGO

Las webs de viajes e intermediarios de hoteles están incluyendo las valoraciones de usuarios. Saben que es una información valiosísima y una forma de diferenciar productos. Venere.com hace tiempo que las usa, Expedia.com y HotelSearch.com desde diciembre… Todas acabarán mostrándolas de forma destacada.

El principal foro es TripAdvisor.com. Contiene más de un millón de comentarios sobre 140.000 hoteles. Ahora además publica fotos con las que los usuarios acompañan sus opiniones. Otros sitios especializados son VirtualTourist.com o Fodors.com.

A los usuarios de hoteles se les pide puntuación del establecimiento respecto a diferentes aspectos, lo que convierte sus opiniones, que por definición son subjetivas, en datos cuantificables que se pueden manejar, acumular y comparar. Es posible que el dato de la reputación pública de un hotel se convierta en un factor clave del que dependa su competitividad, junto a los clásicos “localización y precio”.

LO QUE USTED PODRÍA HACER

  • Siga de cerca lo que se dice de su hotel y de su competencia. Es una fuente de información gratuita sobre las necesidades reales de sus clientes, tal como ellos las expresan. Si su hotel usa cuestionarios de satisfacción impresos, ¿porque no se interesa también por los que hay colgados en internet?
  • Si una crítica negativa se basa en un dato falso y usted puede demostrar que lo es, pida que retiren la crítica.
  • TripAdvisor no comprueba que todo el que envía una crítica ha dormido realmente en el hotel… a no ser que el hotel proteste de algún comentario. Entonces investigan.
  • Responda los comentarios negativos. Publicarán su respuesta. No sólo es aceptable sino que los consumidores suelen apreciarlo.

BUENAS PRÁCTICAS

Bruno Chiaruttini, director de ventas y marketing del hotel Majestic, contesta personalmente las críticas negativas en TripAdvisor. Se publican bajo cada mensaje. Según el Sr. Chiaruttini, recibe emails de clientes que han visto sus contestaciones y lo valoran mucho.

La web de un hotel o cadena también puede promover plataformas de diálogo con los clientes. Una iniciativa pionera y atrevida es la de Apsis Hotels. Su web oficial publica comentarios sin censurar. Aparecen al hacer una búsqueda de habitación disponible.

¿Ha empezado ya a buscar lo que se habla de usted? Quizá no podrá controlarlo todo pero estará al día y encontrará formas de participar. Los que creímos en internet desde el principio no podemos recibir mejor noticia: Los clientes van a saber cuáles son los hoteles que dan mejor servicio y calidad. El mercado discriminará a los peores. Todo un reto y toda una oportunidad. Continuar leyendo “Hablan de su hotel en internet”

Antelación o last minute: Depende de usted

La antelación con la que sus clientes reservan es uno de los factores claves que condicionan su estrategia de precios y ventas. ¿Depende usted demasiado de las reservas de última hora para llenar sus habitaciones? ¿Se ve obligado alguna vez a bajar precios? Si es así siga leyendo: le proponemos cambiar esa situación…

El mercado está cambiando con la aparición de internet. Ahora usted como hotelero tiene más poder que nunca para marcar precios que se adapten a sus necesidades de una manera rápida y flexible. Su trabajo se ha complicado: Debe conocer y combinar los muchos factores que influyen en la determinación del precio adecuado. No es fácil pero no se duerma. Está en juego la competitividad de su establecimiento. La antelación con la que sus clientes le reservan es uno de los fenómenos que más influyen en su estrategia de precios y ventas. La tendencia reciente a reservar cada vez más tarde está condicionándolo todo.

Muchos hoteleros observan el fenómeno last minute como algo negativo. Impide hacer previsiones, mantiene intriga constante y pone nervioso a más de un responsable de ventas que ve como la previsión de ocupación apenas se mueve hasta poco antes de cada fecha. Pocos tienen una estrategia clara para actuar. Algunos, como mal menor, se entregan a la caza del cliente last minute con ofertas de última hora. Bajar precios todavía echa más leña al fuego, animando a la demanda a esperar con la certeza de encontrar buenas ofertas.

No hay nada que usted pueda hacer para cambiar el estilo de vida de sus clientes y que tiene mucho que ver con el auge del fenómeno del last minute. Las vacaciones están dejando de ser el período planificado, regular y casi sagrado de cada verano. Ahora se reparten durante todo el año y se improvisan. Si usted trabaja con clientes de empresa, habrá observado que sus clientes corporativos también le reservan con menos anticipación que hace unos años.

¿Qué se puede hacer? ¿Cómo resistirse a bajar precios ante la perspectiva probable de una mala ocupación inminente? Una pista nos la da un sector cercano al hotelero y que está marcando el camino, las compañías aéreas, que parecen tener muy clara la estrategia: Cuanto antes reserve un billete de avión, mejor precio obtiene. Y los usuarios han entendido el mensaje unánime de las líneas aéreas. En cambio los hoteles van unos pasos por detrás… y no está claro que vayan a seguir el camino.

Puede que el last minute sea una tendencia del mercado y una exigencia de la demanda, pero está en manos de los hoteleros potenciarlo con ofertas de última hora o revertir la situación como han hecho las compañías aéreas. Fomentar la antelación no sólo es conveniente para el sector hotelero en su conjunto, también es una oportunidad de negocio real para su establecimiento. En los últimos meses algunas empresas hoteleras han tomado iniciativas. Son pocas y se están beneficiando de ser pioneras. Plantéeselo: Muchos hoteles centran su atención en el cliente de última hora pero muy pocos lo hacen por el de largo plazo.

Si decide actuar deberá tener en cuenta lo siguiente:

* Es una estrategia a medio y largo plazo. No espere beneficios inmediatos. Vaya paso a paso. Tardará unos meses en notar los resultados.

* Deberá conocer bien sus objetivos y cómo actúan sus clientes respecto al precio: Saber cuánto están dispuestos a pagar en cada momento, cuándo puede esperar más demanda, cuál es la probable incidencia de cada precio… La experiencia le ayudará, pero es esencial rodearse de las estadísticas adecuadas. Su PMS debería proporcionárselas.

* Empiece por actuar en el largo plazo. El largo plazo es un libro en blanco en el que el hotelero cuenta con pocos datos para decidir el precio adecuado. Su establecimiento tendrá pocas reservas confirmadas todavía. No caiga en el error habitual de marcar desde el principio el precio al que que le gustaría acabar vendiendo. La experiencia nos dice que ese precio deseado no suele ser realista, y más en coyunturas difíciles como la actual. Cambie por completo ese planteamiento y cargue el precio mínimo desde el que empezar a vender para una fecha determinada. Parece un pequeño matiz pero es una de las claves del éxito.

* No tenga miedo de empezar con el precio más bajo posible, aquel que casi le dé vergüenza. Es sólo un punto de partida. La idea es que vaya subiendo el precio poco a poco, de una manera controlada, conforme entren reservas. Haga un seguimiento continuo de cómo se va llenando su hotel en cada día. Deberá estar preparado para subir el precio varias veces antes de que llegue cada fecha. Cada vez que varíe un precio estudie la respuesta en las reservas durante los días siguientes y calcule si la evolución es la correcta para llegar a vender todas sus habitaciones en el plazo de tiempo que le queda. Utilice el precio como un freno, no como un acelerador. Si actúa así, contará con un colchón de seguridad de habitaciones que evitará que dependa de las reservas de última hora. Si la falta de demanda no le permite subir el precio conforme se acerque esa fecha, por lo menos contará con ese colchón.

* Una política de precios crecientes tiene varias ventajas.

o Evitará que clientes con reserva confirmada descubran que ha bajado el precio después.
o Reducirá conflictos con empresas, que suelen reservar con poca antelación y por tanto verán un precio público más caro que su tarifa de empresa.
o Estará creando una nueva forma de segmentar clientes para justificar políticas de Yield Management. Hablaremos de ello en otra ocasión.
…Y, sobretodo, animará a reservar cuanto antes a aquellos que estén tentados de elegir su establecimiento. No perderá clientes que se lo piensan y acaban reservando en la competencia.

* Prevea recursos y tiempo para dedicarse. Observar la evolución de la ocupación para cada día de los próximos meses y actualizar el precio correspondiente requiere tiempo. Las cadenas cuentan cada vez más con departamentos específicos de Yield Management. Los hoteles independientes tienen la ventaja de conocer bien su mercado.

* Aplique esta política en todos los canales que pueda. Incluso los más rígidos, como los touroperadores tradicionales, ofrecen fórmulas para premiar la antelación. Consúlteles.

* No se limite a una estrategia de precios, no será suficiente: Va a tener ante sí un poderoso argumento de marketing. Utilice el fomento de la antelación como eslógan, véndalo como oferta: No se conforme con satisfacer la demanda: ¡Créela! Vaya a la caza de los compradores anticipados. Ahora mismo son una nube de clientes potenciales desatendidos que sobrevuelan su ciudad en busca de alguna oferta (“sobrevuelan”: muchos de ellos ya habrán comprado sus billetes de avión con antelación y necesitan complementarlo con el alojamiento).

Como ve, no se trata de que renuncie a las reservas de última hora de hoy para mañana, sino de que las substituya poco a poco por otro tipo de clientes. Libérese de esa dependencia que le condiciona haciendo que ni para usted ni para sus clientes tenga sentido esperar para encontrar un buen precio. Será entonces cuando podrá plantear la única oferta de last minute que de verdad le interesa a usted: Aquella, muy restringida, que se limita a las horas previas a la llegada y que el cliente potencial percibe como demasiado arriesgada de no estar disponible si se espera a reservarla.